Fic, dedicado a mi hermana Camila, debo aclarar que todos los personajes son reales, solo me tome la libertad de incluir a kim junsu.
Polos opuestos
Un día como cualquier otro en mi aburrida rutina, levantarme antes de las 7 de la mañana, correr a tomar el metro, aguantar la entretenida e inútil formación muerta de frío, entrar entre el tumulto ruidoso de mis compañeras a la sala y disponerme mentalmente a prestar atención.
Aunque si consideramos que la cote no para de hablar y gritar, la effy no para de lesear a su lado y por ultimo la maca no deja de hablar con su peculiar tono de voz, la tarea se me haría mil veces mas fácil, gracias a dios que para variar no vino la Dahianna por que sino no pararían de bulearla y el ruido seria mayor, y no es que sea una tipa amargada porque por lo general leseo igual o peor que ellas, pero sucede que hoy no estoy de muy buen humor que digamos, y cuando días así llegan, todos sufren las consecuencias de mi mal carácter.
Ya son mas de las 2 de la tarde, tan solo quedan unos minutos para salir de clases, y como era de esperarse el día fue lejos el peor de la semana, tener que escuchar a la Magali (mi odiosa profe) es lejos lo peor del mundo, es mas debería ser considerado como método de tortura, si Ya la imagino ahí torturando a pobres judíos inocentes o prisioneros de guerra.
Volviendo a mi maldito día, también estuvo la pelea con la Camila López, una pobre niña que no tiene vida, y que todo lo que hace es en función a los demás y lucirse ante sus lacayas, otras tontas que la siguen para todo, bueno esa tipa es lejos una de las personas que peor me cae, es tan psicópata, vez que miro o hago algo esta pendiente, y su hobbie es inventar mentiras en base a nosotras, pero hoy fue la gota que rebalso el vaso y por poco y tenemos una pelea cuerpo a cuerpo sino es por que me agarran mis amigas.
En fin, 1 minuto y seré libre por esta semana, 59, 58, 57, 56,55….
Y aquí vamos camino al metro junto a mis amigas, juro que por lo general no soy tan pesada con la gente que me cae bien pero, no se, definitivamente hoy no es mi día y el porque…. Creo que quedara en otra de la volas místicas de la vida, para empezar todo es culpa de la Caty, (mi hermana) la verdad no hay persona en este mundo en sus cinco sentidos que la pueda considerar como una persona normal, y no lo digo solo porque sea sumamente ridícula, infantil y loca, sino porque ella es un tanto ‘’especial’’, o mejor dicho media bruja, pero eso dejémoslo para otra historia, el punto aquí es que hace unos días me dijo que sentía que algo especial me sucedería esta semana, algo inusual pero que me cambiaria la vida, y si bien me considero una persona mas racional para pensar, aunque no afirmo estar cuerda, me la eh pasado toda la semana esperando ese algo, pero eso jamás sucedió, ya es viernes no hayo la hora de llegara al Departamento. a retarla por tonta.
El metro va llenísimo ni siquiera tenemos espacio para respirar pero la effy tiene muchísima mas suerte porque se baja en los héroes nada mas, en cambio a mi me toca seguir como 10 estaciones mas. Ya en los héroes nos despedimos y me apuro en tomar el lugar del lado de la puerta para así poder bajarme después, pero de pronto siento que alguien me empuja sumamente fuerte hacia la pared, poco mas quedo de stickert en esta.
Oye ten mas cuidado- le reproche al aire ya que no alcance a ver de quien se trata.
lo siento, perdón, pensé que te ibas a bajar y me corrí pero me terminaron empujando mas- dijo una voz suave que denotaba preocupación y vergüenza.
Quien me hablaba era un tipo de unos 22 años, alto, de cabello rubio, rasgos asiáticos anda tú a saber de que país, con un perfecto español, cosa que me llamo mucho la atención.
Estaba completamente dispuesta a ignorarlo y seguir escuchando música luego de mirarlo feo, pero el sonido de su voz volvió a escucharse.
oye en serio fue sin querer- dijo aun mas preocupado poniendo cara de inocente.
Lo mire durante unos segundos, talvez estaba siendo demasiado pesada.
Ya filo no estoy enojada- pude observar como sonreía de manera infantil
No espere más para ponerme mis audífonos y desconectarme del mundo, no sin antes echar un último vistazo a un metro lleno y al extraño tipo a mi lado que miraba curioso mis acciones.
‘’estación ciudad del niño’’ el sonido del anuncio hizo que me diera cuenta de que ya era hora de bajar fue así como acomode mi mochila y me dispuse a salir del vagón, pero cual fuera mi sorpresa al ver que detrás mío se bajaba el extraño tipo de ojos con forma de gotita (esto por lo lajado) quien no se movía y me miraba con ¿angustia?
Sin pensarlo me le quede mirando fijamente como si espera que me dijera que hacia allí, mientras que la cara de choreada se me notaba a leguas.
sabes, creo que es lógico que no soy de aquí y… no se donde queda el lugar al que voy. Creo que a pesar de que es evidente que no te agrado eres la única con la que he tenido algún tipo de contacto y ya que al parecer vamos a lugares cercanos… yo me preguntaba si…si tu… -ciertamente no sabia como terminar la frase y bajo su mirada rápidamente, gesto que me resulto bastante tierno y de paso hizo que me diera cuenta que parecía vieja amargada.
¿Quieres que te ayude a encontrarlo? dije entre sorprendida por lo inocente o confiado que podía ser, porque acercarse a alguien así en un país extraño por lo menos aquí no se hace sino te lancean todo!
El pobre estaba todo rojo y no subía su mirada lo que confirmo automáticamente la pregunta. Sin lugar a dudas no soy tan mala persona así que me decidí a ayudarlo en lo que me fuera posible claro esta.
Tienes algún papel o la dirección para saber donde es?
Al instante de que pronunciara estas palabras subió su mirada dando una gran sonrisa peculiarmente cargada de inocencia y alegría junto a una gran pureza ‘’un extraño espécimen’’ fue lo que pensé porque ciertamente en este lado del planeta no se veían chicos así a diario. Pero esto ya parecía salido de película porque la dirección quedaba en mi misma calle, quien sabe que cara abre puesto porque al instante el chico me miro con preocupación.
Pasa algo malo?, no era aquí? No me ayudaras?
No es solo que es en la misma calle a la que voy yo- dije para calmarlo.
oh en serio? Genial así podremos ir juntos- dijo alegremente.
mmm… si- dije no muy convencida, después de todo el seguía siendo un extraño al que acabo de conocer y…. Esperen ni siquiera lo conozco.
No estas muy feliz cierto?- volvió a mirar tristemente.
Lo que pasa es que no suelo hablar con extraños y…
es cierto ni siquiera sabemos nuestros nombres, siento ser tan descortés mi nombre es Kim junsu, tengo 22 años y soy de corea del sur.
mucho gusto yo soy Camila, tengo 18 años y… soy de aquí- sonreí tímidamente sorprendiéndome por su muy sonora y extraña risa, que de seguro fue escuchada por su familia en corea.
Así fue como emprendimos el camino a mi Dpto., por que la dirección a la que junsu iba era técnicamente la misma solo faltaría encontrar la casa.
El camino se hizo bastante ameno, hablábamos de nuestras vidas de cómo era su país y sus costumbres, porque viajo al otro lado del mundo y me pregunto acerca de mi mal humor y si no me agradaba. Al llegar a la calle decidí que seria bastante latero andar mirando numero por numero las casas así que me fui por el lado fácil y vinimos a mi condominio a preguntarle la dirección a don Mario (el conserje) que con su típico tono de voz alegre y cordial nos dijo que era ni mas ni menos que la casa de al lado, por supuesto junsu estaba feliz, dijo que así seriamos vecinos y podríamos vernos siempre, la verdad es como un niño de 5 años pero me agrada que sea así.
Con el paso de las semanas mi amistad con junsu crecía enormemente y salíamos prácticamente todos los días a tomar helados o comer leseras porque si había algo que teníamos en común ese era el amor por la comida, en especial las cosas dulces, eso era de echo la base de mi hipótesis de que tanto dulce le afecto la forma de ser, porque si pudiera comparar a junsu con uno seria un algodón de dulce.
con el paso del tiempo junsu ya no era un desconocido para mi, ahora era parte de mi vida diaria incluso mi mejor amigo, pero lo que yo no sabia era que el no me veía como una amiga, sino que día a día se sentía inquieto por ciertos sentimientos que se empeñaban en salir en mi presencia, pero no se atrevía a confesarlo por el echo de que si había algo que me molestaba de algunas compañeras y que siempre lo decía era que prácticamente todo su mundo fueran los hombres y las fiestas. Es por eso que el no tenia el valor para confesarse por miedo a alejarme de su lado.
Y así pasaron los meses, y todo seguía igual las salidas después del Cole con junsu y luego que me ayudara incluso en algunas tareas, ya sea hablando, jugando, durmiendo, riendo, viendo TV, bailando, cantando o lo que sea que hiciéramos era agradable para ambos, pero un buen día nuestra cotidianidad se vio afectada debido a que junsu recibió la invitación a salir por parte de una de las chicas que trabajaba en el negocio de los helados, como era de esperarse de una persona tan tímida e insegura como es junsu, en un principio dudo en aceptar la invitación, pero luego de que yo misma le dijera que era bueno que saliera con otras chicas la acepto un tanto ¿triste?
Así fue como tuvieron su primera cita, que luego fueron 2, 3, e incluso 4…
Me sentía deprimida, triste y hasta enojada, ¿como era posible que mi mejor amigo me cambiara por una tipa a la que apenas había conocido? Y ¿que pasaba si se olvidaba de mi? ¿De verdad había sido buena idea decirle que aceptara esa cita?, ahora no me podía quejar, yo misma di paso a esta situación y el era mi amigo ¿no? Pero también era un hombre, por ende tenia derecho a tener polola y salir con otras niñas, pero…. Tan solo pensar en esta opción hacia que me dieran ganas de matar a la tipa esa y a cualquiera que se le acercara. ¿Porque no me di cuenta de lo importante que era junsu en mi vida?, según mis amigas ya no tenia nada que hacer, estaba completamente enamorada de aquel chico asiático que era mi mejor amigo, aquel a quien conocí por una coincidencia en el metro, aquel que por fuera se veía como alguien adulto pero por dentro era un niño pequeño capaz de emocionarse por las cosas mas simples de la vida y demostrar siempre una sonrisa ingenua y pura, aquel ser bullicioso e hiperquinetico, ese que yo misma había empujado a los brazos de otra chica que sin conocerlo siquiera lo supo valorar.
¿Estas enojada o algo? Te noto extraña me dijo mirándome a los ojos.
No creo que enojada sea el termino correcto, o por lo menos no estoy enojada contigo, mas bien creo que seria conmigo- dije sin expresión.
No me quieres decir porque?
Porque perdí a la persona más importante en mi vida y todo fue mi culpa- dije mirándolo a los ojos.
mmm… estas segura de eso?, cuando las personas quieren de verdad no se alejan tan rápido sabes? Es inútil intentar manejar los sentimientos, simplemente el corazón se manda solo
creo que esta persona ya me remplazo, simplemente conoció a alguien que si lo valoro desde un principio no como yo que no me di cuenta de cuanto lo quería hasta ahora-, su cara se mostraba serena ambos sabíamos a la perfección de que hablábamos aunque no lo dijéramos.
-Babo- me tomo del rostro. -Jamás podría querer a otra chica que no fueras tu- nuestros rostros se acercaron instantáneamente sellando esta declaración con un tierno beso.
Desde ese día junsu es mi pololo nuestra relación claramente cambio pero ahora es mil veces mejor, y en cuanto a la niña de los helados, pues ella siempre supo de los sentimientos que tenía junsu, y ahora solo evitamos ir tanto a esa heladería.
Después de todo mi hermana no estaba tan loca o por lo menos no tan equivocada, porque ese día conocí a la persona que definitivamente cambio mi vida, a mi complemento, a mi polo opuesto, a aquel que me hace feliz día a día.
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